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La tarea se puede cumplir con un cuadro de fármacos bien detallado y el uso de la escalera analgésica de la Organización Mundial de la Salud, con lo cual el médico puede elegir la dosis adecuada y la vía de administración más conveniente para que el proceso postoperatorio sea lo menos molesto.
El doctor Gustavo Carbajal, subdirector médico del Hospital Xoco, explica que "controlar eficazmente el dolor en las primeras 48 horas después de la cirugía es el factor clave para una recuperación temprana del paciente. De esta manera, con las mínimas molestias podrá moverse con mayor facilidad, recuperar sus fuerzas rápidamente y evitar consecuencias negativas en este proceso".
El arsenal de los especialistas es amplio, existe una gama de medicamentos confiables y de un alto perfil de seguridad, rapidez de acción en amplios rangos de estados dolorosos y con mínimas reacciones secundarias.
"Una de las mejores opciones son los analgésicos no narcóticos, entre ellos Dolac, la fórmula original del Ketorolaco Trometamina, que con "sus más de ocho años de experiencia en el mercado mexicano y con su eficacia y potencia, es uno de los fármacos que más frecuentemente usan los médicos con el objetivo de mitigar el dolor agudo postoperatorio", indica Carbajal.
Manifiesta que es importante echar mano de algunas herramientas que hacen este proceso lo menos molesto. Se trata de las bombas de infusión y disparadores electrónicos, los que se programan para inyectar ciertas cantidades del fármaco en un determinado periodo, lo que permite personalizar las dosis para que el paciente pueda activarlo cada vez que el dolor sea intenso.
"Lo cierto es que el control y manejo adecuado del dolor después de una intervención quirúrgica requiere de una estrategia individualizada, en la cual el protocolo de analgesia sea adaptado a cada paciente, al tipo de cirugía y a los demás factores involucrados para que la evolución sea totalmente positiva", afirma.
Dosis de alivio
Los expertos coinciden en que el buen manejo y control del dolor agudo postoperatorio favorece que el paciente tenga menos molestias y se recupere en un periodo de tiempo más corto.
La mayoría de los pacientes sometidos a una intervención quirúrgica se encuentran nerviosos, angustiados e incluso llegan a sufrir una sensación de miedo o pánico al imaginar los efectos de la recuperación que son poco agradables.
En algunos casos es posible catalogar el grado de dolor postoperatorio de acuerdo con la zona y la naturaleza de la cirugía.
El control oportuno del dolor postoperatorio es de gran prioridad para el equipo médico, ya que su manejo inadecuado conduce a reacciones fisiopatológicas y sicológicas que pueden complicar el cuadro clínico a diferentes niveles, como cardiovascular, respiratorio, gastrointestinal y otros más.(SO)
Contenido Actualizado el 11 de diciembre del 2004
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