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Factores clínicos
El dolor desencadena un incremento de las respuestas defensivas del organismo con aumento del ritmo cardíaco, el trabajo cardiaco y la consumición del oxígeno.
El mantenimiento del dolor puede reducir la actividad física y conducir a la ectasia venosa y a un riesgo creciente de sufrir episodios de trombosis venosa profunda y de embolia pulmonar. Además, se pueden producir efectos deletéreos sobre la motilidad intestinal y el aparato urinario que puede conducir, alternativamente, al íleo postoperatorio, la náusea, el vomito y la retención urinaria. Estos problemas son muy incómodos y desagradables para el paciente y pueden prolongar su permanencia en el hospital.
El lugar de la cirugía puede influenciar en la elección de la técnica para aliviar el dolor. Igualmente, esta elección puede estar influenciada por la disponibilidad y la familiaridad con una determinada droga o con diversos métodos de analgesia. Por ejemplo, aunque la analgesia controlada por el paciente (PCA) ha demostrado ser mejor opción que la aplicación intermitente de opioides intramusculares e igualmente, un bloqueo anestésico local puede aliviar con eficacia dolor, solamente son utilizados en los lugares donde existe personal entrenado en estas técnicas. Por tanto, la opción de la técnica también está influenciada por el grado de entrenamiento del personal.
Durante muchos años, en el mundo desarrollado, el empleo de opioides intramusculares (generalmente morfina) ha sido el método estándar para tratar dolor postoperatorio. Los efectos de los opioides varían enormemente entre pacientes y por tanto es imposible predecir las respuestas individuales.
Muchos estudios sobre dolor postoperatorio agudo han hecho hincapié en el miedo de los médicos y las enfermeras a la depresión respiratoria, el vomito, la sedación y dependencia, que les hace sobrestimar la potencia y la prolongación de la acción de las drogas analgésicas. De esto se deduce que se puede alcanzar una importante mejora con la educación y formación en dolor de todo el personal que está involucrado en el manejo del paciente postoperado, haciendo hincapié en el registro de los niveles del dolor de cada paciente. Idealmente, en cada hospital se debería nominar un individuo como responsable de la enseñanza y el manejo del dolor agudo. Ir al indice de generalidades | Ir arriba de esta página |